A veces es orgullo no rendido.No todo lo que llamamos proceso es persecución…
A veces es carácter siendo formado.
Y no toda soledad es abandono…
A veces es consecuencia de muros que nosotras mismas levantamos.
Una caja creada para acompañarte en tu tiempo con Dios y ayudarte a cultivar una vida espiritual más intencional. Un espacio para leer, escribir, reflexionar y crecer en tu relación con Él.
Tu Kit Mujer Sana incluye:
Todo reunido en una caja preparada especialmente para ti.
Después de la búsqueda.
Después del triángulo.
Después de las decisiones impulsivas.
Viene el regreso.
Pero regresar no es volver al pasado.
Regresar es volver a Dios.
Volver a la identidad.
Volver al lugar secreto.
Volver a casa.
“Mi Tabla de Salvación III” no es solo una historia.
Es una confrontación amorosa.
Aquí Pamela descubre que el problema no era solo lo que le hicieron…
Sino lo que ella seguía haciendo como reacción.
Descubre que manipular para recibir atención sigue siendo manipulación.
Que provocar conflictos para sentir conexión sigue siendo inmadurez.
Que huir para que te persigan sigue siendo un miedo disfrazado.
Y que Dios no sana lo que justificamos.
Nos aislamos esperando que nos busquen.
Creamos expectativas silenciosas.
Exigimos que adivinen nuestro dolor.
Si no nos buscan, nos sentimos rechazadas.
Si nos buscan, reaccionamos resentidas.
Ese ciclo no es amor.
Es una herida que aún no ha sido rendida a Dios.
Una mujer sana entiende que no se desestabiliza quien ha puesto su mirada en Jesús.
Porque el mejor lugar para caer siempre serán las rodillas.
















Si conoces a una mujer que se aísla esperando que la persigan, que levanta muros pero dice que quiere amor…
Regálale uno de mis libros.
Tal vez ella no sabe cómo regresar… pero tú puedes acercarla y decirle: Amiga regresa a casa.
Después de leer este libro podrás:
Este libro confronta una verdad profunda:
La herida no te hace fuerte. Sanar sí.
Tres generaciones.
Un mismo aprendizaje.
“Perdono a la que fui.
Acepto a la que soy.
Recibo a la que seré.”
Todos tenemos una historia que contar, una amiga que ayudar y un sueño que lograr. Te invito a que no permitas que nadie detenga tu destino.
















Fui madre soltera a los 23, finalicé mi maestría en mercadeo a los 25, conocí a Jesús a mis 27 y a los 35 tenía una carrera ascendente en mercadeo de marcas multinacionales. A los 37 lo perdí todo y comencé de nuevo pero esta vez haciendo mercadeo de libros y autores en una casa editorial. A los 40 me casé con mi amado Stephen iLardo, de quien tomé el apellido y a mis 43 escribí y publiqué mi primer libro.
Comprendido que la vulnerabilidad es el alma más poderosa que tenemos para poder llegar a los corazones que necesitan ser restaurados. Mujer sana comenzó siendo un evento pero hoy en día es un movimiento que llevo diferentes lugares. El propósito fundamental de estas conferencias es poder hablarle a la mujer de la importancia que tiene sanar nuestras heridas pasadas para estar lista de recibir las bendiciones presentes y sobretodo tener nuestras manos extendidas para ayudar a todas las mujeres que Dios ponga en el camino Con situaciones similares.
Perdono a la que fui, acepto a la que soy y recibo a la que seré.
MIS LIBROS
CEO HISPANOS MEDIA
MUJER Y MATRIMONIO
Siempre me preguntan: “¿Tú eres Pamela?” “¿Esa es tu historia?”
La respuesta sencilla es esta: Todas somos Pamela.
Pero no… no es mi historia. Es la historia de muchas.
Tiene parte de la mía.
Tiene partes de la tuya.
Es la de toda mujer que alguna vez reaccionó desde una herida no sanada.
Las emociones las hemos experimentado todas.
El miedo.
El orgullo.
La manipulación disfrazada de necesidad.
La huida disfrazada de dignidad.
No escribí para exponer eventos. Escribí para confrontar patrones.
Y si al leer te ves reflejada, no es coincidencia.
Es el Espíritu de Dios señalando áreas que ya no pueden seguir escondidas.
Pamela no es un personaje aislado.
Es la representación de una mujer que amó, falló, huyó… y decidió regresar.
Y regresar siempre será el acto más valiente.
Tal vez no estás huyendo de personas. Tal vez estás huyendo de Dios.
Amiga… regresa a casa.
Dios no te está persiguiendo para castigarte. Te está esperando para restaurarte.
No importa cuánto tiempo hayas estado lejos. La casa del Padre sigue abierta.
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A continuación te comparto alguno de los eventos que tenemos en Agenda.
Soy de Puerto Rico y he estado leyendo su libro Mi tabla de salvación. Ha sido de bendición y reflexión en mi vida. He hecho la oración guiada para recibir al Señor.